lunes, 3 de agosto de 2009

Política Latinoamericana

EL AJEDREZ POLÍTICO DE LA GUERRA PSICOLÓGICA
Nicolás Ramón Contreras Hernández

Dos intelectuales franceses y un líder político británico: Alexis de Tocqueville, Charles Bourdieu y Winston Churchill, se refirieron al papel protagónico que tomaría la prensa y por extensión los medios informativos como entorno mediático, con el devenir histórico de la política a nivel local y global. El primero de ellos a principios del siglo XIX dijo, luego de una visita por la naciente nación norteamericana, que en ese país las torturas y castigos más grandes a los ciudadanos en el futuro, no se producirían en la guillotina – el equivalente para la silla eléctrica o la inyección letal de hoy- sino en las páginas de la siempre influyente prensa.
En el siglo XX Bourdieu, afirmaba por su parte como en el futuro, las luchas que se libraban en los campos de batalla, se trasladarían al símbolo en confrontaciones no sangrientas, pero no por ello exentas de la ferocidad y el encarnizamiento de toda empresa humana, donde se comprometen sentidos y emociones, planteamientos que encajan perfectamente con el de Winston Churchill, para quien la primera víctima de toda confrontación bélica, es sin duda la verdad.
Los códigos y claves que se ocultan en estas partidas psicológicas y mediáticas, en estas batallas psicológicas, develan como uno de los pasos esenciales la creación de matrices de opinión, por medio de herramientas tan eficaces como las verdades a medias, la repetición diversificada de epítetos y clichés – mediante noticieros, programas de opinión con “especialistas de la misma tendencia”, impresos, radio revistas o el chiste- llevando al “consumidor de mensajes” a establecer una “verdad/realidad mediática”, sustentada en la creación de estigmas maniqueos, a los puntos de vista y enfoques alternativos emergentes, más recientes, o del pasado, una oposición binaria trazada en blanco y negro, lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, ángeles y demonios, etc.
El papel de los medios informativos como teatro de operaciones, había tenido en la radio nazi y fascista, de Hitler y Mussolini, una poderosa arma de adoctrinamiento político y militar, que en ese mismo eje militar, Roma- Berlín- Tokio (Roberto), haciendo memoria en éste último de la famosa “Rosa de Tokio” – prototipo precursor a la Luciérnaga y al Cocuyo en el caso de Colombia- quienes no dudaron en crear y emplear personajes y realidades virtuales, como elementos desmoralizadores de la opinión de los pueblos enemigos, en esa incipiente guerra psicológica, hasta constituir hoy día con la concentración de los medios en las grandes multinacionales de USA, España e Italia, un eficiente “caballo de Troya” político permanente, que incluye a los héroes del celuloide y la televisión.
Bajo este nuevo estatuto de la percepción y la formación de opinión, en los últimos años, luego de la guerra fría y el derrumbe de las Torres Gemelas, tiene lugar un reavivamiento de la inquisición y el macartismo: posiciones ideológicas legales constitucionalmente, como el sindicalismo, los inmigrantes, el islamismo, el comunismo, los grupos de LGBT o los gordos, se convierten en el blanco de una epidemia de kukuxklán, que los persigue como si fueran la encarnación del pecado o los enemigos público número uno, vaciando de su sentido original, conceptos como “imperialismo”, democracia, libertad de expresión, populismo, justicia o terrorismo.
La nueva secretaria de salud de USA (¿?) ha sufrido los ataques más severos de revistas y grupos de presión, por ser gorda y constituir un “ejemplo inadecuado para el pueblo estadinense”, sin tener en cuenta sus logros científicos y de trabajo social exitosos, a favor de comunidades marginales, donde su liderazgo, entrega y resultados halagüeños con muy pocos recursos, son pruebas contundentes de su capacidad, que la nueva verdad oficial se niega a reconocer por encima de todas las cosas. En Colombia los representantes de los árbitros profesionales del fútbol profesional, entrevistados por las dos principales cadenas privadas de radio, se apresuran a aclarar a sus entrevistadores que, “nosotros no tratamos de crear sindicatos, ni nada por el estilo, sólo aspiramos a que nos reconozcan un estatus profesional”.
Se quejan las multinacionales informativas del continente en cabeza de opinadores como Vargas Llosa, Plinio Apuleyo o el ex ministro Jaime Humberto Botero, con la frescura del ignaro que jamás ha tocado un diccionario de política en sus manos, señalando el liderazgo de Hugo Chávez y de los países del ALBA, como “un imperialismo criollo peligroso e intervencionista, que amenaza la estabilidad de la región, comprando conciencias y liderazgos”; opinión que refleja el punto de vista de una élite, acostumbrada a la pax romana de los marines desembarcando, secuestrando, asesinando o colaborando en el derrocamiento de mandatarios – como Salvador Allende en Chile o Maurice Bishop en Grenada, entre otros- imponiendo un modelo económico que viene de fracaso en fracaso, desde los años 30 del siglo XX, agudizando la miseria de miles y el beneficio de muy pocos.
Se hacen estas memorias, para hacer más fácil la comprensión del convulsionado momento que se vive en las Américas, donde tiene lugar un nuevo intento por redefinir las relaciones de muchas naciones con la democracia imperial de USA, fuerza política y militar hegemónica, que estrenó su poderío destrozando a la nación haitiana en la segunda mitad del siglo XIX, iniciando desde entonces una cabalgata victoriosa marcada por los desembarcos y ocupaciones de sus marines, en Cuba, Puerto Rico, Las Filipinas, Méjico, República Dominicana, Guatemala, Nicaragua, Panamá y un montón de lugares del mundo, siendo los más recientes Irán y Afganistán, sin desconocer las manos de la ultraderecha ligada al pentágono y la CIA, en el golpe de estado en Honduras.
Glenda Umaña de CNN –como ejemplo de esta partida permanente de ajedrez mediático y psicológico- preguntaba a José Miguel Insulza, apoyándose en imágenes de una multitudinaria manifestación golpista en Honduras, si a él le parecía que las mayorías de esa nación, representadas en la manifestación de San Pedro Sula, debían ceder la razón a las minorías que apoyaban a Zelaya, dando a entender que las mayorías que se habían manifestado y escrutado en las urnas a favor del presidente depuesto, quedaban invalidadas por una manifestación multitudinaria del ahora, sin tener en cuenta si era del caso, que del otro lado también se manifestaban mayorías igual de nutridas, con el agravante de salir desafiando la agresión de las fuerzas del régimen de facto, que ya contabilizan más de 6 muertos a bala y tortura, entre sus contradictores.
Obedeciendo a la misma partitura ideológica las grandes cadenas de radio del país, convierten el verbo “lamentar” de Insulza, por el “condenar” o “rechazar”, cuando el titular de la OEA invitaba a las partes al diálogo, “evitando tomar decisiones comerciales que afectarían a la población civil”, llegando a titular “un fuerte tirón de orejas dio el presidente de la OEA al presidente Chávez…” O los enfoques de La Luciérnaga y El Cocuyo, haciendo coro a Ernesto Yamhure o Claudia Gurisatti, quienes dan por sentado que Chávez vendió o regaló armas suecas a las Farc, compradas por Venezuela en 1980 y robadas en 1993, cuando “el gorila barinés” – así lo llaman los opositores- aún no era presidente.
Bajo el amparo de los alfiles informativos y con el descaro de la hipocresía, de quienes se sienten apoyados por la impunidad del dinero y la sombrilla de la democracia imperial norteamericana, Liberman el Canciller del estado de Israel, país invasor y genocida del pueblo palestino, manifiesta “no querer intervenir en la política de la región, de lo cual mi país es respetuoso”, pero viene a advertir de la presencia de grupos terroristas de Hizbolá en las mezquitas de la guajira venezolana y colombiana -cobijadas según él – “por el peligroso liderazgo de Hugo Chávez, que tiene negocios con países que son una amenaza para la paz mundial como Irán.” ¿Será que en lengua hebrea la intervención tiene otro significado distinto del conocido en las lenguas romances?
En este escenario contemporáneo político, en donde los países han preferido ventilar en los medios delicados temas, que las normas históricas de la política recomiendan tratar por canales diplomáticos, la lectura del comunicado de la Casa de Nariño, despierta los siguientes interrogantes: ¿Por qué el gobierno Uribe, si había incautado unas armas a las Farc en Octubre del 2008, en lugar de notificarle el caso primero a Venezuela, trasladó sus inquietudes al gobierno de Suecia? ¿Si el gobierno colombiano entregó la información a Venezuela a finales de Junio de este año, por qué exigen que se entregue una información tan delicada con celeridad, cuando ello amerita una investigación interna, con todas las garantías procesales?
Las respuestas se hallan paradójicamente en el más reciente artículo de José Obdulio Gaviria (JOG) - asesor estrella del gobierno Uribe y de oscuros antecedentes en el pasado cercano - cuando alude a la mudanza de la bases militares de Manta a Colombia, con la escusa de combatir “el terrorismo y el narcotráfico”, verdad mediática vendida con eficiencia al pueblo colombiano y en torno a la cual, se alinean los medios informativos, los potentados y los partidos tradicionales del establecimiento– incluyendo a uno de ellos en oposición.
Sin embargo, esta justificación no satisface a los países de la región, reunidos en UNASUR y comandados por, “intachables y correctos líderes regionales como los presidentes Lula y Bachelet” – en palabras de Héctor Rincón- quienes le exigen al gobierno de Uribe explicar lo de las bases norteamericanas: un auténtico jaque mate del cual este mandatario quiere salir, no asistiendo a la cumbre de UNASUR en Quito.
Se pierde entonces la oportunidad, no sólo de arreglar por consenso las relaciones comerciales y diplomáticas, sino también lograr un consenso en torno al narcotráfico, los grupos armados ilegales, y la cantidad de armas producidas en Israel y USA que deambulan desde la época de Pablo Escobar, en manos de narcoparamilitares y narcoguerrilla, como las tristemente célebres UZI, R-15 y Pietro Beretta- versión 9mm y 7.65 mm, que son comercializadas oficialmente por INDUMIL. Pero tal vez eso no importa, porque el presidente colombiano, sintiéndose aislada políticamente, le apuesta todo su capital y el del país, a un TLC asimétrico con USA – modelo de otro que negocia a marchas forzadas con la Unión Europea-y que le ha sido negado hasta ahora.

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